Juntemos nuestras manos y hagamos una oración, es la mejor manera de agradecer a Dios.
Junto a ti, todos mis días parecen San Valentín.
Para mi, el invierno es esetiempo en el que esperola llegada de la primavera.
Amor, le pedí a Dios que los ángeles guíen tus sueños, y así sean los más hermosos. ¡Buenas noches!
Papá, gracias por enseñarme a valorar todo aquello que tengo.
Nuestra vida juntoscomenzó hace tiempo,¡con el matrimonio soloestamos consolidándola!
De nada te valdrá sabermuchas cosas si eresarrogante, pues nadiese te acercará,¡practica la humildad!
Un día más, rodéate de las personas que te sepan valorar. ¡Feliz miércoles!
Pensé que nuestra magia había terminado cuando todo había sido imaginado.
Todo lo que vivo a tu lado lo vivo con tanto amor que a veces siento que estoy soñando.
Siento la protección de Dios cada día, y de ahí saco mis fuerzas para vivir y seguir luchando.
En días difíciles nada te animará más que tener la certeza de que pronto pasará.
Ser los papás de un hijo tan maravilloso como tú es el mejor regalo que la vida nos pudo dar.
¡Buenas tardes, amor! Desde hace un tiempo me dicen que tengo un brillo especial en los ojos… ¡y es justamente desde que te conozco!
Hija, no seré el mejorpadre, pero siemprete cuidaré y velaré por ti.