Cuanto más le sonrío a la vida más me sonríe ella a mi, ¡así que no pienso parar de ser feliz!
¡Que esta tarde sea maravillosa para ti, y que nos podamos encontrar al final del día!
¡Buenos días, amor! ¿Ya te había dicho que mis días son perfectos cuando estoy contigo?
Me imagino mi graduacióncomo un momento dereconocimiento portodos mis esfuerzos.
Mujer, vales más que cualquier tesoro perdido. ¡Felicidades en tu día!
Feliz noche amor, espero que mañana amanezcas con esa hermosa sonrisa que me enamora.
Papá, siempre me diste todo y, si algún día me necesitas, no dudaré en dejarlo todo por ti.
Aunque llegue a casa sin energías después de un día duro de trabajo, las saco de donde haga falta para jugar contigo, hijo.
Si quiero algo haré los posibles para alcanzarlo, y eso hace de mi, una mujer valiente y fuerte.
La palabra que sale desde nuestro corazón y enorgullece nuestras almas es: Gracias.
No hay nada mejor que llegar al fin del día y sentir la satisfacción de haber concretizado un día más lleno de felicidad. ¡Buenas noches!
El orgullo de tenerte no se compara a nada más en esta vida, hijo.
Mis brazos fueron hechospara recibirte y acariciartesiempre que lo necesites, hija.
Hasta cuando hay sol, me cuesta ver los rayos de luz.
Solo puedo pensaren la felicidad que me daimaginar el momento en elque me encontraré contigo.