Echarte de menos es sufrir a cada momento.
¿Cómo es posible que pasaste de desconocida a ser mi todo?
Camino por la vida con orgullo por tener la hija que tengo, ¡valiente, trabajadora y buena persona!
¡Buenos días! Hoy no te olvides de lo fuerte y de lo valiente que eres.
Que el día de mañananos junte y tengamosuna buena conversacióny muchas risas.¡Buenas noches, amiga!
Despierta con una sonrisa, mi amor, y enamórame un poco más. ¡Buenos días, princesa!
Si ya no te aman es mejor que lo sepas, aunque eso implique tristeza, porque vivir con alguien que finge por ti, puede ser igual de triste.
Con esta despedida escribimos el capítulo final de este libro que nunca debió existir.
Es una lástima que mi confianza te haya valido tan poco. ¡Eres una persona decepcionante!
Pedir perdón implicareconocer el errorcometido, y saberque se quiere haceralgo para cambiarlo.
Hay que aprovecharcada segundo de estavida, así que comienzaa disfrutar esta tarde.
Soy una personatan confiable quepuedes decirmetodos tus secretosy nunca los revelaré.
Desde que no estás aquí los días son más tristes, y con todo mi corazón te digo que te extraño.
Hijita, ser tu madre meencanta, pues mesorprendes cada día.
Amor y complicidadsolo con una mirada,eso es lo que túy yo tenemos.