Hoy cada uno de mis suspiros y pensamientos tienen tu nombre. ¡Feliz día!
Cerca de mis amigos disfruto más la vida, ¡porque me alegran todos los momentos del día!
Después de mucho tiempo,la confianza se acostumbróa ser traicionada.
No sé quien eres,me has decepcionado tantoque no consigo reconocerte.
Duerme tranquilo, porqueni en tus sueños más locos,ni en tus pesadillas,yo dejaré de amarte.
Bendiciones a todos en esta noche que espero que sea de calma y descanso.
Aprendí a respetarme, y desde entonces soy mucho más fuerte
Cuando llego a la playa soy comoun niño. ¡Nunca me quiero ir!
Cuando despierto con ganas de no hacer nada me recuerdo que hoy es un día que nunca más se repetirá y con una gran sonrisa lo aprovecho.
Ya empieza el fin de semana y yo lo tengo todo planeado para que sea insuperable.
Las carcajadas de un bebéson algo imposible de olvidar.
Nuestro amor es taninmenso que a vecesno sé si es real osi estoy en un sueño.
Querida hija, eres el mayor orgullo que me ha dado Dios y no puedo agradecerle tanto como quisiera por tener una hija tan extraordinaria.
Pensé que te conocía de algo, pero tal y como te comportas eres solo alguien extraño.
Sé que sigo el buen camino, porque aprendo del más bondadoso de todos los hombres, nuestro Señor Jesús.