Tengo tanto que agradecerles que ni diciéndolo mil veces sería suficiente. ¡Feliz día, abuelos!
Tú y yo haciendo lo que mejor se nos da cuando estamos juntos, ¡ser felices!
Esto que estáis sintiendo ahora lo recordaréis para siempre. ¡Feliz matrimonio!
Si sientes que estás en un pozo oscuro en el que no entra la luz, posiblemente estés con depresión.
Sé como eres, pues eres una persona única como muchos sueños para alcanzar.
Me consolasteis cuando lo necesité, me disteis vuestro apoyo sin pedirlo, y sé que cuento con vuestro amor todos los días, ¡sois los mejores, abuelitos!
Si no correspondo con tus expectativas no soy yo quien está errando.
Es fin de semana, y tienes la oportunidad de empezar ese libro que estabas deseando leer toda la semana.
No os preocupéis amigos, porque llega el fin de semana ¡y podré atender todas las llamadas!
Vosotros si que sabéis lo que es el verdadero amor. ¡Feliz matrimonio!
¡Eres quien multiplica mis alegrías! ¡Por favor, quédate cerca de mí!
No sé porque querías seguir junto a mi, si los dos sabíamos que nuestra historia había llegado a su fin hacía tiempo.
No pienses que alcanzarás la sabiduría de la noche a la mañana, pues es un proceso que lleva toda la vida.
Casi todo el mundo piensa lo mismo, pero en este caso, soy yo quien tiene razón, ¡y es que mi mamá, es la mejor!
No consigo contar todas las ocasiones en que estuviste conmigo apoyándome, pues fueron infinitas. Gracias, mamá.