Gracias a Dios, un día encontré la inspiración que necesitaba para ser feliz.
Gracias, Dios, por obsequiarnos con salud a mi y a mi familia.
Amiga mía, tu valor es infinito, tu coraje me inspira y valentía te define, ¡ánimo porque eres maravillosa!
En esta vida tuve la suerte de encontrar el amor y de poder verlo cada día. ¡Buenos días!
El amor de mi vida será ese que me comprenda y que me haga reír.
No me importa a quien tengas ahora, lo único que me interesa es saber que yo estoy bien.
¡Y llegó el martes! ¿Ves cómo no era tan difícil iniciar la semana?
Si ayer fue un día malo, espero que hoy sea maravilloso, y si fue bueno, ¡que sea aún mejor! ¡Feliz martes!
Hoy es día de descansar o de no parar, depende de lo que hicieras ayer. ¡Buenos días, domingo!
No es fácil ser papá, pero tú haces que lo parezca. ¡Felicidades!
En mi familia discutimos y perdonamos, reímos y lloramos, pero lo más importante de todo es que siempre nos amamos.
Gracias por escucharme en momentos de angustia, ser mi confidente personal, y por tantos años de verdadera amistad. ¡Decirte que te quiero no es suficiente!
Tener un día triste no es malo, te hace crecer y aprender que hacer para que el siguiente sea alegre.
Dale la bienvenida a esta nueva semana y recíbela con la mejor energía posible ¡Esa es la clave del éxito!
Lo que más me gusta de esta vida es viajar, ¡y después viajar y volver a viajar!