Me gustaría que pudieras ver lo que yo veo de ti, lo fuerte, lo valiente, lo inteligente y lo hermosa que eres.
Amiga, cree en tus cualidades, no dejes que nadie te diga nada que te haga mal, porque tú brillas, ¡eres lo más!
Tómate el tiempo que necesites si te sientes mal, pero no lo olvides que me tienes aquí para ayudarte a seguir adelante, amiga.
Eso que hoy parece no tener sentido, mañana cambiará y te darás cuenta de todo lo que eres capaz de superar.
Amiga, si hay algo que pueda hacer para ayudarte a sanar, házmelo saber, porque me importas demasiado como para saber que estás mal y no estar a tu lado.
Ayúdate de las experiencias vividas para poder encarar otras nuevas, y así, conseguir alcanzar tus objetivos más fácilmente.
En estos momentos solo debes pensar en que eres valiente y tienes que avanzar.
Amiga, luchar es algo que se hace día a día, y la mejor forma de hacerlo es en compañía.
Nunca pierdas la confianza en ti, tus sueños se harán realidad. ¡Persiste!
Puede que lo hayas olvidado por eso estoy aquí para recordarte que yo confío en ti.
Amiga, si tuviera que decir cosas buenas de ti estaría años sin parar y aún no terminaría. ¡Eres lo mejor!
Amiga, no desistas, el camino se irá haciendo más fácil, y yo estaré aquí apoyándote.
Caí, no una, sino varias veces, pero aún me mantengo aquí, luchando hasta el fin.
Aprenderás grandes lecciones de este momento, y te convertirás en una mujer más fuerte.
Puede que un día amanezca nublado, pero no olvides que al siguiente puede salir el sol.
Amiga mía, juntas superaremos cualquier obstáculo, porque no pienso abandonarte.
Amiga, eres sinónimo de fuerza y de alegría, ¡no dejes que la mala gente te detenga!
Si no lo has conseguido hoy, lo conseguirás mañana, ¡pero no tires la toalla!
Mi aliento ante tu ausencia es la esperanza de encontrarnos de nuevo.
Gracias por estar conmigo, mejor amigo, por tus palabras de aliento y por ser tan bueno.