Tómate el tiempo que necesites si te sientes mal, pero no lo olvides que me tienes aquí para ayudarte a seguir adelante, amiga.
Amiga, lo que necesitas es que pasemos una tarde juntas para que pueda recordarte que eres una mujer maravillosa.
Aún hay esperanza si tienes el aire para respirar.
Amiga, luchar es algo que se hace día a día, y la mejor forma de hacerlo es en compañía.
Los momentos malos no pueden durar eternamente, hasta puede que duren mucho menos tiempo que los buenos.
Cualquier día es perfecto para comenzar a hacer lo que te hace sonreír.
Ayúdate de las experiencias vividas para poder encarar otras nuevas, y así, conseguir alcanzar tus objetivos más fácilmente.
En estos momentos solo debes pensar en que eres valiente y tienes que avanzar.
Amiga, si tuviera que decir cosas buenas de ti estaría años sin parar y aún no terminaría. ¡Eres lo mejor!
Amiga, si hay algo que pueda hacer para ayudarte a sanar, házmelo saber, porque me importas demasiado como para saber que estás mal y no estar a tu lado.
Amiga, sé que estás sufriendo y espero que te haga sentir mejor saber que estoy aquí para ti.
Si no lo has conseguido hoy, lo conseguirás mañana, ¡pero no tires la toalla!
Nunca pierdas la confianza en ti, tus sueños se harán realidad. ¡Persiste!
Los cambios pueden asustarnos, pero debes pensar que eres muy valiente por enfrentarte a ellos, querida amiga.
Amiga, no pasa nada porque estés mal, yo estaré aquí sin moverme de tu lado hasta que te sientas mejor.
Caí, no una, sino varias veces, pero aún me mantengo aquí, luchando hasta el fin.
Aprenderás grandes lecciones de este momento, y te convertirás en una mujer más fuerte.
Puede que fracases pero que no haya sido por no intentarlo.
Mi aliento ante tu ausencia es la esperanza de encontrarnos de nuevo.
Gracias por estar conmigo, mejor amigo, por tus palabras de aliento y por ser tan bueno.