Frases de Despedida

Decir adiós es complicado...

Decir adiós es complicado, pero en algunas ocasiones, es la mejor solución para poder volver a comenzar.

Con esta despedida...

Con esta despedida escribimos el capítulo final de este libro que nunca debió existir.

No todas las despedidas son...

No todas las despedidas son para siempre, pensemos que la nuestra es una de esas.

Quizá esta despedida...

Quizá esta despedida nos permita tener un nuevo comienzo y hacer las cosas bien.

Ya no me necesitas...

Ya no me necesitas, y ha llegado el momento de decirte adiós.

Uno de los peores momentos...

Uno de los peores momentos de la vida es vivir una despedida que no estábamos esperando.

No supe cómo...

No supe cómo decirte adiós, así que simplemente me alejé.

Soy de esas personas que huyen...

Soy de esas personas que huyen a las despedidas.

He intentado todo...

He intentado todo para solucionar nuestra situación, pero nada ha funcionado y solo me queda el adiós.

Es triste...

Es triste decir adiós, pero así estaremos mejor.

He retrasado este momento...

He retrasado este momento todo lo que he podido, pero ha llegado la hora de decir adiós.

Justo en el momento...

Justo en el momento
en que te dije adiós,
la tristeza invadió
mi corazón.

No quiero que esto sea...

No quiero que esto sea un adiós, quiero que sea un pronto nos veremos.

En estos momentos no me siento...

En estos momentos no me siento con fuerzas para afrontar una nueva despedida.

Todavía no he podido superar...

Todavía no he podido superar que te marchaste sin decir adiós.

Una de las palabras...

Una de las palabras más difíciles de oír y decir es adiós.

No te quiero dejar ir...

No te quiero dejar ir porque se va una parte de mi corazón contigo.

Que las circunstancias de la vida...

Que las circunstancias de la vida me hayan llevado a tener que marcharme, no quiere decir que me vaya a olvidar de donde vengo.

Tomé la decisión de irme...

Tomé la decisión de irme y aprender a conocerme mejor.

A veces es mejor...

A veces es mejor despedirse y no mirar hacia atrás.