Frases de Dios

Dios me enseñó a amar...

Dios me enseñó a amar, una de las más grandes virtudes que hay en la vida.

Gracias a Dios por su inmensa bondad...

Gracias a Dios por su inmensa bondad, que me acompaña y me da fuerzas todos los días.

Doy gracias a Dios...

Doy gracias a Dios por guiar mis pasos y no abandonarme nunca.

Gracias Dios por darme la tranquilidad

Gracias Dios por darme la tranquilidad necesaria para enfrentar las dificultades que me aparecen en la vida.

Solamente con la fe en Dios...

Solamente con la fe en Dios los sueños se consiguen, las batallas se vencen y los milagros surgen.

Gracias Dios pues mis pasos...

Gracias Dios, pues mis pasos son más seguros sabiendo que te tengo a mi lado.

Gracias a dios un día...

Gracias a Dios, un día encontré la inspiración que necesitaba para ser feliz.

Gracias Dios por obsequiarnos...

Gracias, Dios, por obsequiarnos con salud a mi y a mi familia.

Gracias dios por no olvidarte...

Gracias, Dios, por no olvidarte nunca de mi.

Gracias Dios por tu compasión...

Gracias Dios por tu compasión por aquellos que sufren y porque estás siempre ahí para ofrecer tu ayuda.

Gracias Dios por comprenderme...

Gracias Dios por comprenderme tan bien y amarme tal y como soy.

Dios, siempre que miro...

Dios, siempre que miro al cielo te agradezco lo fuerte que me haces, y la sabiduría con la que guías mis pasos.
 

Que Dios ilumine tu vida...

Que Dios ilumine tu camino y esté siempre presente en tu vida y en la de los tuyos.



Dios, a veces cierro los ojos...

Dios, a veces cierro los ojos y sonrío porque recuerdo que siempre estás conmigo.

Dios, eres tú quien me sostiene...

Dios, eres tú quien me sostiene y me alienta en el camino de la vida.

Dios nos dotó...

Dios nos dotó con talentos y dones, pero para poder progresar no debemos olvidarnos nunca de ser humildes.

Llevo a Jesús en mi...

Llevo a Jesús en mi corazón, es mi guía y mi consuelo, mi mejor compañero.

Agradezco a Dios por hacer...

Agradezco a Dios por hacer que mi camino en la vida sea perfecto.

Mi fe hacia Dios no se puede medir...

Mi fe hacia Dios no
se puede medir, pues
es infinita, y tampoco
tiene caducidad, pues
será eterna.

En Jesús podemos ver...

En Jesús podemos ver la bondad del hombre, ¡aprendamos de él!