No hay día en que te mire y no sienta orgullo de ti, hija.
Ningún amor es tan grande como el que se le tiene a una hija.
El mayor éxito de mi vida es haberte traído al mundo, hija mía.
Hija, es un orgullover como pasan losaños y continuascon los mismosvalores de siempre.
Hija, conmigo siempre tendrás a alguien dispuesto a darte apoyo y mimos.
Lo primero que aprendí al mirarte, hija, fue que existe el amor incondicional.
No poder dormir por la noche es lo de menos cuando se tiene una hija tan hermosa como tú, mi pequeña.
Hija, tu vida iluminó la mía y desde entonces ya no soy la misma.
Hija, lo que más quiero es cuidarte y darte un buen ejemplo.
Hija, de la mano estaremos por tanto tiempo como sea posible.
No hay nada que no haga por ti y por tu felicidad, hija.
Pasan los años y con ellos crece y crece el orgullo que siento por ti, hija mía.
Lo más lindo de esta vida es el orgullo que siento cuando te miro, hija.
Hijita, desde quenaciste no he pasadoun día sin sonrisas.
Lo reconozco, soy unamamá orgullosa, puessolo tengo palabrasbuenas sobre mi pequeña.
Ser papá es para miuna alegría constante,pero también una granresponsabilidad queadoro tener en mi vida.
Como no estar orgullosa de ti mi princesa, si eres la luz que guía mi camino todos los días.
Hijita, pienso noche y día en qué es lo mejor para ti, que es lo qué te hará más feliz.
Me creía súper fuerte hasta que me debilité de amor solo con verte.
Hijita, pase lo que pase,no olvides que tu mamáestará siempre contigo.