Todo el mundo tiene un límite, y tú traspasaste el mío.
Dejé de ser yo por hacerte feliz, pero eso se acaba hoy porque yo no sé mentir.
Aprendí que la soledad se puede convertir en una aliada para enfrentar tus mentiras.
Me han dicho que has conocido a alguien, pero yo sé que todavía piensas en mi.
Te enfocaste tanto en ti que me perdiste y ni cuenta te diste.
No me ofendo por nada de lo que mi ex pueda decir de mi, porque para mi ha dejado de existir.
Ahora que me has perdido te das cuenta de lo bien que estabas conmigo.
No hace falta que disimules, ya sé que estás con otra persona, y me da exactamente igual.
Sé que tu amor era real, pero hemos cambiado mucho los dos, tenemos que asumirlo y continuar.
Pensé que nuestra magia había terminado cuando todo había sido imaginado.
Lo que vivimos está en un lugar muy lejano llamado olvido.
Amarte incondicionalmente fue un error que no pienso cometer por segunda vez.
Es gracioso pensar que sin ti puedo ser mucho más feliz de lo que creía, hasta el punto de no recordarte ni un segundo de mi día.
No sé porque querías seguir junto a mi, si los dos sabíamos que nuestra historia había llegado a su fin hacía tiempo.