Reponerme de esta gran caída será complicado, pues he recibido la mayor desilusión de mi vida.
Hay personas que casi antes de conocerlas ya sabes que serán una decepción.
A veces te digo que estoy bien, pero es solo para esconder mi tristeza.
Yo tenía grandes ilusiones y acabé por decepcionarme.
Lo peor de todo es recordar con tristeza lo que tuvimos tú y yo.
Solo quien ha vivido un desamor sabe lo que siento cuando digo que mi tristeza es inmensa.
Yo decidí confiar, pero tu elegiste decepcionar.
Cuando pensaba que había aprendido y que ya nunca más nadie me decepcionaría, llegaste tú y me rompiste los esquemas.
Cuando llegaste todo era alegrías, y ahora que te fuiste solo me quedó la desilusión.
Desilusionarte es mejor que vivir sin ninguna ilusión.
Cuando tienes muchas expectativas corres el riesgo de decepcionarte.
No supe como pedir ayuda, y ahora el dolor y la tristeza han inundado mis días.
Puedes caer en la tristeza, pero debes saber que se puede salir.
Sé que después de esta gran decepción, me costará volver a ilusionarme.
Sé que no debería de ser así, pero es triste que a veces pase, y que el amor acabe doliendo.
La felicidad es hecha de pequeños momentos, así que recordaré todo lo bueno sin tu presencia para que esta tristeza que dejaste, me abandone y vuelva a ser feliz.
Después de pensar que te conocía, solo me quedó un gran vacío y mucha desilusión.
El tiempo que esperé por ti, solo sirvió para desilusionarme.
Confía en mi, y si has sufrido una decepción, cuídate mucho, apóyate en los tuyos, deja que pase el tiempo, y comenzarás a sentirte mejor.
Hay muchos tipos de decepción y ninguna de ellas es agradable.