¡Feliz cumpleaños, amigo querido! Sigue haciendo aquello que te llena pues cada año que pasa veo en ti una persona más valiente y feliz.
Todo lo que he superado me ha hecho ser quien soy ahora y enorgullecerme de mi.
La lucha por la igualdad no ha hecho nada más que comenzar.
He aprendido a creer en mí y a que lo que digan los demás me valga madre.
Creer en Dios significa mucho para mi, pues él me enseñó el valor del perdón, la sinceridad y el amor.
Hija, siempre lucharé para que puedas tener lo mejor.
Tú que luchas cada día, mereces el mejor despertar. ¡Feliz miércoles!
Valiente, luchadora y leal, son los adjetivos que te definen. ¡Te amo, mamá!
Si realmente crees en Dios, no tienes miedo al fracaso porque sabes que Él nunca te va a dejar caer.
Luchar por lo que es tuyo es decente y valiente.
Lo que hoy parece imposible de superar, mañana será algo de lo que aprendiste y que te hizo ser una mujer más valiente.
Superar todo lo que he superado me hizo darme cuenta de que soy una mujer fuerte.
Si crees en algo no dejes que nadie te distraiga en tu camino hacia conseguirlo.
Si luchas nunca podrás decir que no lo intentaste, por eso te digo, ¡mucho ánimo!
Pasan los días y mi amor sigue creciendo, mi corazón sigue latiendo más deprisa cada vez que te veo, y me voy dando cuenta de que no puedo ser más feliz de lo que soy por habernos conocido y elegido. Te amo.
Valientes, luchadoras y grandes cuidadoras, ¡feliz día a todas las madres!
¡Feliz día del padre! Ojalá seguir aprendiendo de ti y pasar mucho más tiempo a tu lado.
No pienso luchar con quien nunca deja de desilusionarme.
¡Feliz cumpleaños, amigo! Espero seguir compartiendo alegrías contigo, y no olvides que también estoy para las penas.
Sé que un día lo superaré, pero ahora mismo no consigo aceptar que ya no me amas.