Frases Cristianas

Sentir la fuerza de Dios...\

Sentir la fuerza de Dios
cambió mi vida, y ahora
sé por donde debo caminar.

Sé hacia donde me dirijo...

Dios, sé hacia donde me dirijo porque camino de tu mano.

Tengo a Dios presente...

Tengo a Dios presente cada día de mi vida, es algo de lo que nunca me desprenderé.

Siento la protección de Dios cada día...

Siento la protección de Dios cada día, y de ahí saco mis fuerzas para vivir y seguir luchando.

Orar me ayuda a encontrar...

Orar me ayuda a encontrar la calma y la paz en los momentos más difíciles.

Cada día me demuestras...

Cada día me demuestras que estas permanentemente allí para mí.

Dejé la soberbia...

Dejé la soberbia de lado gracias a tus enseñanzas, Señor.

Piensa en la bondad...

Piensa en la bondad de Jesús e inspírate con ello para actuar en tu día a día.

Busca la humildad en...

Busca la humildad en cada una de tus acciones y vivirás una vida mejor.

Mi Dios, tú le das razón...

Mi Dios, tú le das razón a mi vida, contigo aprendo todos los días algo nuevo que mantiene mi felicidad.

En los malos momentos...

En los malos momentos miro al cielo y me alegra recordar que te tengo.

Me enseñaste...

Dios, me enseñaste que lo más importante de la vida es hacer todo con amor y buena voluntad.

Eres el único...

Eres el único ser que así nunca esté presente físicamente, siempre está a mi lado.

Creer en Dios significa mucho...

Creer en Dios significa mucho para mi, pues él me enseñó el valor del perdón, la sinceridad y el amor.

Como no seguir tus pasos...

Como no seguir tus pasos si eres alguien tan perfecto capaz de crear cada pequeño detalle de este mundo.

Dios nos dejó la tierra...

Dios nos dejó la tierra y la naturaleza para que cuidásemos de ella.

Obremos según las...

Obremos según las enseñanzas de Dios y construiremos un mundo mejor.

Aunque me digan...

Aunque me digan que no existes, sé que no hay nadie más real que tú, amado Dios.

Dios cuando hablo contigo...

Dios, cuando hablo contigo lo hago desde el corazón, y sé que puedes entenderme.

Sé que tengo a Dios...

Sé que tengo a Dios, y eso me reconforta y calma mi corazón.