Nunca dejes de soñar porque todo se puede hacer realidad, solo basta imaginarlo.
El secreto de la vida es hacer todo con entusiasmo y alegría, nunca lo olvides y sigue siendo un niño muy feliz.
Confía en mí cuando te digo que ser niño es lo más divertido del mundo, así que sonríe y ríe hasta más no poder.
Ese espíritu alegre y divertido será tu motivación para mantenerte siempre positivo.
Si estar feliz se demuestra al sonreír, espero que tú nunca dejes de hacerlo.
No te pongas triste, tú lo lograrás y sentirás un gran orgullo de ti mismo.
Tus emociones son válidas, y tus palabras importantes, recuérdalo siempre.
Con alegría y sonrisas se anda mejor el camino.
Levanta la mirada, respira y síguelo intentando. ¡Todo es posible!
Confía en ti porque aunque seas pequeño tienes lo mejor de la vida: alegría, imaginación y valentía.
Los colores son alegría así que encárgate de vivir la vida entre ellos.
¿Que tal si te tomas un tiempo para divertirte? Eso sí, luego vuelve y da lo mejor de ti.
Corre, salta y juega que la vida vivida con diversión es mucho mejor.
Mira, observa, aprende,y llegarás a tu meta.
¡La etapa más bonita de la vida es la que está viviendo ahora! Vívela con esa gran sonrisa contagiante que tanto te identifica.
Si en tu mente todo es feliz, colorido y reluciente, nunca dejes de intentar que tu realidad se asemeje a eso que tanto te gusta.
Disfruta tu ahora que de grande tendrás tiempo para cumplir todos tus sueños.
Si la vida te da crayones, agárralos con fuerza y dibuja tu mejor historia.
Nunca dejes de imaginar, pues es la mayor fuerza y motivación para caminar.
Lo que importa en la vida es aprender, ¡y tú tienes mucho tiempo para ello!