A veces te extraño tanto que me quedo por horas mirando el mensaje que nunca recibiré.
El amor es algo tan frágil como un cristal, y lastimosamente no se puede recuperar una vez roto.
Si tienes algo que decirme, que sea a la cara por favor, soy todo oídos.
No te necesitaba antes de conocerte, por tanto, tampoco te necesito ahora así que déjame seguir con mi vida y no preguntes porque no eres más mi amiga.
Creí que eras mi amiga, pero luego me di cuenta de que fue todo un sueño.
Si te ignoro es porque no significas nada para mi.
He perdido demasiado tiempo contigo pensado que tu amistad era verdadera, ahora me doy cuenta de que debo seguir mi camino.
Muchas veces estamos inconformes, pero al tiempo nos daremos cuenta de lo felices que éramos.
Muy rápido te has olvidado de que éramos amigas y eso me hace pensar que para ti no lo éramos tanto.
Tu amistad no vale nada, así que decidí alejarme de ti.
No aguanté tus reproches, y debes vivir en un sueño si piensas que algún día alguien los aguantará.
Te creías diferente pero acabaste por ser igual a los demás.
A veces me pregunto, ¿Por qué me esfuerzo tanto en ser simpática contigo?
Lo que por mucho tiempo pensé que era amistad terminó siendo falsedad.
Conmigo has sido tan mala amiga que para mi llevas siempre la capa de invisibilidad.
Me di cuenta que no tenías tiempo para mi, y por eso dejé de regalarte mi amistad.
Tú ya no me importas, por eso tus críticas me dan igual.
Solía ser tan buena amiga, que ignoraba tus indicios de falsedad.
No sé cuanto tiempo podré seguir disimulando todo lo que siento por ti.
Amar va mucho más allá de solo decirlo, demostrarlo a veces hace un gran diferencia entre lo que dices y lo que sientes.