Parece que todo lo que hemos vivido como amigas no ha servido de nada pues no te ha costado mucho traicionarme por la espalda.
Siempre estuve presente a tu lado y nunca te enteraste de lo mucho que me hacías daño.
Amar va mucho más allá de solo decirlo, demostrarlo a veces hace un gran diferencia entre lo que dices y lo que sientes.
Si algo te molesta, dilo, no te lo guardes para hablar de ello por detrás.
A mi lado siempre tuviste un hombro donde recostarte, ahora no te queda más que valorar lo que perdiste.
Lo mejor de nuestra historia de amor es que se terminó.
Me pediste tiempo, y te lo agradezco porque me sirvió para darme cuenta de que hay vida más allá de ti.
El amor es algo tan frágil como un cristal, y lastimosamente no se puede recuperar una vez roto.
Lo que por mucho tiempo pensé que era amistad terminó siendo falsedad.
He perdido demasiado tiempo contigo pensado que tu amistad era verdadera, ahora me doy cuenta de que debo seguir mi camino.
Muchas veces estamos inconformes, pero al tiempo nos daremos cuenta de lo felices que éramos.
Conmigo no cuentes más, es más fácil que ocurra cualquier milagro a que yo en ti vuelva a confiar.
Traté de olvidarte, y mi sorpresa fue que lo conseguí sin problemas.
Creo que tienes suficiente con ocuparte de tu propia vida, por eso, no te metas en la mía.
Me diste momentos hermosos que nunca olvidaré, pero ahora cada uno de nosotros debía seguir su propio camino.
Solía ser tan buena amiga, que ignoraba tus indicios de falsedad.
Algunas veces es difícil observar lo que otra persona está dispuesta a hacer por ti a cambio de nada.
Gracias por enseñarme que, en esta vida, nadie es imprescindible.
Nos vemos todos los días, no me creo que no tengas tiempo de hablar conmigo lo que vas hablando con los demás.
¿Cómo piensas devolverme el tiempo que me hiciste perder?