Estoy comenzandoa creer más en mí,y menos en otras personas.
Cuando me despierto solo pienso en una cosa, ¡y es que quiero seguir soñando!
A pesar de la decepción y la tristeza siempre hay un camino para seguir.
Eres mi mayor ejemplo, te admiro y espero seguir tus grandes huellas, papá.
A veces la sabiduría estámás cerca de lo que creemos,simplemente es necesarioescuchar a nuestros mayores.
Para mi, Jesús es el mayor ejemplo a seguir, es inspiración y admiración, y por él siento la mayor gratitud.
Las mejores amigastienen el súper poderde alegrar cualquier día.
Mamá, de ti aprendí elrespeto por los demás,la superación constantey que hay que mirarsiempre para adelante.
Jesús es ese ideal perfecto que tenemos que seguir para vencer cualquier inconveniencia con calma y serenidad.
La vida nos ha puesto la prueba de distanciarnos, pero mi corazón me dice que la superaremos.
Me basta pensar en todo lo que ya superé para darme cuenta de que realmente soy una mujer fuerte.
Ya amaneció y llegó el día en que te olvidas de los miedos y sales a luchar por tus sueños. ¡Que tengas un lindo día, amiga!
Agradezco por lo bueno de la vida y lucho para cambiar lo malo.
¡Enorgullécete de lo que eres pues ya superaste grandes retos!
Los éxitos que ya consiguieron las mujeres feministas me inspiran para querer seguir cambiando el mundo.
A veces siento que todo pasa demasiado deprisa, y lo que más me gustaría, sería tener el súper poder de parar el tiempo.
Mamá, tú me enseñaste a ser una persona luchadora, ¡Te prometo que vas a sentirte orgullosa!
Si te digo que eres el amor de mi vida ¡Créelo! Pues esto no lo he dicho nunca.
Si le das más valor a la apariencia que a la belleza interior puede que vivas en un mundo superficial que no es real.
Busco mis referentes en las mujeres luchadoras y fuertes.