Mi mejor amigo sabe que decirme para hacerme reír hasta en mis días más tristes.
El helado y el chocolate son los mejores amigos de todas las tristezas.
Sin ti, todo me parece más triste y más gris. ¡Te extraño!
Yo vivo la vida con toda la alegría que puedo, pues creo que estar triste no cambiará nada.
He tenido días muy tristes que han acabado solucionándose solo por ver tu sonrisa.
Si ya has vivido una gran decepción entenderás perfectamente porque digo que todo se ha derrumbado a mi alrededor.
En esta etapa tan melancólica y triste está demás decir que tienes mi apoyo incondicional.
El abrazo de un amigo o de una amiga es una de las mejores curas para la tristeza.
Ten cuidado, pues detrás de alguien que ríe puede haber una persona triste.
No me gusta despedirme, me pone mucho más triste de lo que ya es en sí tener que marchar.
Todos los momentos que he pasado contigo, los tristes y los alegres, han llenado mi corazón y me han hecho aprender y crecer. Gracias por todo, mi amor, la vida junto a ti es siempre mucho mejor.
Ya sé que no hay nada que pueda hacer para recuperar lo nuestro y estoy triste por ello.
Es de inteligentes confiar en pocas personas, así es menos probable decepcionarse.
Pensar en los golpes que me dio la vida hace que me invada la tristeza y el desaliento más profundos.
Hoy me he despertado triste y es que tú no estabas a mi lado. ¡Te extraño!
Me recuerdas a los días de lluvia, pues son fríos y tristes.
Mamá, gracias por siempre estar ahí, darme valor para emprender caminos nuevos y abrazarme cuando me siento triste.
Desde que todo acabó la tristeza pasó a estar constantemente en mi corazón.
El amor está lleno de magia y cura hasta el más triste de los días.
Hay errores en el amor que tristemente nunca tendrán solución.