Te busqué por tanto tiempo, que ahora que te encontré tengo la certeza de que derrotaremos esta distancia momentánea.
Es muy difícil no compartir cada minuto de mis días contigo, pero cuando nos reencontremos los viviremos doblemente.
En tus brazos me encuentro mejor que en cualquier lugar.
Hija mía, antes de que nacieras ya te amaba, y cuando te vi, sentí algo que no había sentido antes y que sé que nunca desaparecerá.
Me encargaré dedemostrarte lomucho que te amodurante toda la vida.
Hoy nos hemos mirado, y para mi, ha sido el momento más hermoso del día.
Cuando te miro, la noción del tiempo.
Un día más a tu lado es un día más con la esposa más inteligente, más hermosa y más valiente. ¡Te amo!
Tú me enseñaste todo lo lindo de enamorarse.
Un día pensé que tal vez yo nunca me enamoraría, al día siguiente ya habían conquistado mi corazón.
Hija, lo que más quiero es cuidarte y darte un buen ejemplo.
Si algo tengo seguroes que si tuviera otravida volvería a elegirpasarla contigo.
Aprendí a curarlas heridas propiasantes de intentarcurar las deotras personas.
Nunca paramos deaprender a amar ya ser amados, ynuestra boda seráun paso más dentrode ese aprendizaje.
Sé que solo nos hemos visto algunas veces, pero a mí me encantaría conocerte.
Hija, conmigo siempre tendrás a alguien dispuesto a darte apoyo y mimos.
Intento engañarme y pensar que no te extraño, pero apareces a cada rato.
Lo más triste de lo nuestro fue que yo pensé que amaba a alguien que realmente no existía como yo lo veía.
Pocas cosas son peores que saber que la persona a quien amas te hace mal.
Cuida a tu amorcito, no pienses que, porque lleva mucho tiempo contigo, no necesita cariño.