Frases Indirectas

Pensé que me había enamorado...

Pensé que me había enamorado de ti, pero cuando te conocí bien, me di cuenta de que no eras para mi.

Cada silencio que guardo contigo...

Cada silencio que guardo contigo,
grita que te amo con locura.

Tu amistad...

Tu amistad no vale nada, así que decidí alejarme de ti.

Si ya no paso...

Si ya no paso tanto tiempo como antes contigo, ¡Analiza lo que me has dicho!

No me interesa lo que digas...

No me interesa lo que digas de mi, hace tiempo que dejé de prestarte atención.

Dejé de ser yo...

Dejé de ser yo por hacerte feliz, pero eso se acaba hoy porque yo no sé mentir.

A veces pienso...

A veces pienso que no te queda claro lo mal que me caes, y la poca paciencia que te tengo.

Gracias por enseñarme a descubrir...

Gracias por enseñarme a descubrir que tipo de personas no me hacen bien en la vida.

Me recuerdas a...

Me recuerdas a los días de lluvia, pues son fríos y tristes.

Cuando se abre tu boca para hablar...

Cuando se abre tu boca para hablar, se cierran mis oídos para escuchar.

Conmigo has sido tan mala...

Conmigo has sido tan mala amiga que para mi llevas siempre la capa de invisibilidad.

Hubo un tiempo en el que...

Hubo un tiempo en el que te llamaba amiga, ahora directamente no te llamo.

No paro de mirar el celular…

No paro de mirar el celular… Aún tengo la esperanza de recibir un mensaje tuyo.



Me han dicho que has...

Me han dicho que has conocido a alguien, pero yo sé que todavía piensas en mi.

Te enfocaste tanto...

Te enfocaste tanto en ti que me perdiste y ni cuenta te diste.

Tengo muchos planes para estos días...

Tengo muchos planes para estos días, pero para que estén completos me falta una persona en ellos.

Eras la que más hablaba...

Eras la que más hablaba de amistad, pero no cumples ni una de las cosas que predicas.

Me gusta darme cuenta...

Me gusta darme cuenta como me mientes en la cara y finges simpatía.

No sé cuanto tiempo...

No sé cuanto tiempo podré seguir disimulando todo lo que siento por ti.

Pensaba que en la idiotez...

Pensaba que en la idiotez había unos límites, pero conociéndote me he dado cuenta de que no.