Te lo digo por la noche y te lo digo por el día, ¡eres el amor de mi vida!
Amor de mi vida, no olvides que donde estemos, siempre habrá un lugar para nosotros, donde compartiremos tropiezos y triunfos.
Te escribo esta carta con todo mi corazón porque eres el amor de mi vida. Quería decirte lo feliz que soy de que estés conmigo, de poder verte cada día, de aprender de ti y de recibir tu amor. Te amo, y quiero estar contigo por los siglos de los siglos.
No pensaba que el amor fuese una magia hasta que te conocí y me di cuenta que lo que siento por ti es algo inexplicable y tan grande que parece surreal. ¡Te amo, amor de mi vida!
En todos los sueños que tengo, apareces siempre a mi lado, porque eres el amor de mi vida y porque no me imagino como es vivir sin tenerte cerquita. ¡Te amo!
No importa cuanto de atareado sea el día pues siempre tengo un momento para decirte que eres el amor de mi vida.
Si te digo que eres el amor de mi vida ¡Créelo! Pues esto no lo he dicho nunca.
Nunca había amado tanto a nadie, y nunca había sentido tanta alegría por vivir. ¡Eres el amor de mi vida!
No sé si existe el amor de mi vida, pero mientras lo averiguo, cuido de mi.
Tengo a mi lado al amor de mi vida, eso es en lo que pienso, pero no te digo, cada día y cada vez que te miro.
Nos enamoramos y desde ese momento no dejé de pensar en ti, de querer pasar tiempo contigo, de querer cuidarte, de hacer todo lo posible para que siempre estés bien. Gracias por demostrarme lo mismo, ¡eres el amor de mi vida!
Pasan los días y mi amor sigue creciendo, mi corazón sigue latiendo más deprisa cada vez que te veo, y me voy dando cuenta de que no puedo ser más feliz de lo que soy por habernos conocido y elegido. Te amo.
Amor, mi vida ha dado muchas vueltas y cuando menos lo esperaba, llegaste tú, y paraste mi mundo para hacerme sonreír como nunca lo había hecho antes. ¡Te amo!
Tú eres mi amor verdadero, y lo sé porque cada vez que te veo mi corazón late con desespero.
Recuerdo con nostalgia cuando entraste a mi vida, y ahora no quiero que te vayas.
Todos los momentos que he pasado contigo, los tristes y los alegres, han llenado mi corazón y me han hecho aprender y crecer. Gracias por todo, mi amor, la vida junto a ti es siempre mucho mejor.
Tienes una forma tan sutil, y tan romántica de hacerme sentir la persona más amada.
Amorcito, me encanta imaginarme la vida a tu lado, y pensar en todo lo que ya pasamos. Doy gracias a Dios por tenerte, porque me ames, y porque contigo es todo siempre lindo. ¡Te amo!
Amor, tú me impulsas en la vida, me haces ser más valiente, me haces sentir confianza y sentir que todo lo puedo lograr. No hay ni un día en que no piense en la suerte que tengo de tenerte. ¡Te quiero muchísimo!
Me encargaré de demostrarte lo mucho que te amo durante toda la vida.