Contigo soy una persona feliz, amada, respetada y muy afortunada. ¡Gracias, mi amor!
Lo que siento contiene las letras más lindas del abecedario: te amo.
Me preguntan qué porque sonrío tanto, y yo les digo que es por ti, mi amor, que no puedo evitarlo porque tengo el novio más lindo.
Hija mía, desde tu primer día de vida lo que más me ha importado es demostrarte todo mi amor y todo el orgullo que siento por ti.
Ha llegado el gran día, mi amor. Sé que será perfecto, pues estaremos tú, yo, y todos aquellos que nos aman y que amamos.
Sé que puedo estar sin ti… ¡pero no quiero! Te extraño, mi amor.
¡Buenas tardes, mi amor! Ya casi estarás acabando el trabajo y yo ya te estoy esperando para darte un gran abrazo.
Fue conocerte y saber que había algo en ti diferente. ¡Te amo, mi novio hermoso!
He aprendido a poner límites y a cuidarme, ¡viva mi amor propio!
Tu generosidad hace vibrar mi corazón, te amo, novio mío.
Hay algo con lo que siempre salgo de casa: mi amor propio.
Hija, eres tan pequeñita y ya siento tanto orgullo por ti, que no me puedo imaginar como será a medida que crezcas. ¡Te amo!
Mi amor, una ventaja de la distancia es que nos ha convertido en personas más creativas.
Si no me vas a valorar, agarro mi amor propio, me doy media vuelta y me pongo a andar.
Desde que conocí a mi amor propio, no he podido separarme de él.
Siempre me encantó leer historias de amor, pero nunca imaginé tener una tan bonita. ¡Te amo, amor mío! Espero que nuestra historia nunca acabe y que siempre seamos felices y unidos.
Echarte de menos es lo que más hago en los últimos días, mi amor.
Si Dios me dejó elegir a mi mamá, ¡Yo escogí la mejor! ¡Te amo!
Lo mejor de San Valentín es poder estar todo el día junto a ti y decirte cuando te amo.