Me dijeron te amo, pero no me lo demostraron.
Hija mía, me tienes aquí para cuidar de ti, no lo olvides nunca.
No hay día en que te mire y no sienta orgullo de ti, hija.
Mi esposa querida, cuando te vi sabía que lo que sentía por ti sería para siempre.
Sabía que te encontraría, que tu vida y mi vida estaban destinadas a juntarse.
Pasamos toda la vidaaprendiendo a amarnosa nosotros mismos.
Sé que un día lo superaré, pero ahora mismo no consigo aceptar que ya no me amas.
Con una sonrisa en la boca comienzo la semana pues despierto y estás a mi lado. ¡Feliz inicio, amorcito!
Me dicen que porqué me despisto, y solo yo sé que es porque estoy pensando en ti.
Conserva a tus verdaderos amigos, los que te comprenden y te llegan al corazón.
Pensé que ya no tenía sentimientos por ti, y la tristeza me hizo darme cuenta de que no era cierto.
Hace dos días decíamos que nada nos podría separar y ahora me quieres dejar.
Tener una buenaautoestima nos facilitael camino de la vida.
Pensar en ti y estar contigo, mis actividades preferidas.
Lo nuestro fue fácil, solo tuvimos que mirarnos para enamorarnos.
Qué difícil es entregar tanto esfuerzo a una relación que nunca fue correspondida.
De lo único que me arrepiento es de no haber pensado dos veces al entregarte mi corazón.
Todo es mucho másdifícil si has perdidotu autoestima.
Junto a ti, esposa querida, la vida es más fácil, más linda y soy mucho más feliz.
Te extraño mi amorcito, porque lo que más quiero es estar contigo.