No se llega a la felicidad se vive encontrándola en cada pequeño acto.
Mantén la mente abierta para no parar de aprender.
Sé que a pesar de las circunstancias seguiré luchando con firmeza y constancia.
Inténtalo hasta que puedas decir que lo has conseguido.
El equilibro es mi meta, y voy decidida hacia ella.
Aleja de ti el miedo a ser como eres, ¡acéptate y disfrútate!
Sé que soy fuerte porque tengo a mi lado a las personas más maravillosas siempre.
Comienza por escalar un árbol, luego una montaña y ¿Por qué no? ¡Un rascacielos!
Si te atreves puedes lograrlo, y si no lo logras, pues ganaste sabiduría.
Enfrentarme a mis miedos fue mi mayor reto, superarlos, la mayor satisfacción.
Cometer errores forma parte del camino hacia aquello que deseamos.
Si tu entorno es opaco, trata de ser la luz en el paisaje.
Cualquier momento es bueno para perder el miedo y afrontar aquello llevas tiempo queriendo alcanzar.
No puedes modificar nada del pasado, pero sí del presente y verás los cambios en el futuro.
Mira hacia atrás, ¿Estas mejor? Entonces sigue adelante.
Si lo que dices te parece que tiene sentido ¡Dilo! Y si no, dilo de igual forma para que te corrijan. ¡Así es que se aprende!
No puedo controlar el tiempo, pero si puedo aprovecharlo todo lo que puedo.
Si todo lo que haces no te permite cambiar el resultado final, ¡Es mejor superarlo!
Es momento de que te levantes y luches por aquello que hace brillar tus ojos.
Ámate lo suficiente como para poder amar a quienes te rodean.