Por muy difícil que sea el camino, no desistiré jamás de mis sueños.
Yo soy única y no te olvides de que tú también lo eres.
Soy una mujer que aprendió cayendo en el camino, y ahí está mi fortaleza.
Que tu vida sea tal y como tú quieras vivirla.
Si el camino se complica no te des la vuelta, solo camina con más fuerza.
Agradezco por todo lo que he pasado porque eso me hizo ser la mujer fuerte que hoy ahora.
Que sea una mujer valiente no significa que no tenga también debilidades.
Enfrentarme a mis miedos fue mi mayor reto, superarlos, la mayor satisfacción.
No busco ser una mujer perfecta, busco poder ser quien soy y estar segura de mí misma.
Hago mucho mejor las cosas cuando me siento libre y no tengo prisa.
No tengas miedo de brillar, los que no te quieran mirar cerrarán los ojos.
Aleja de ti el miedo a ser como eres, ¡acéptate y disfrútate!
Mis pasos se dirigen hacia un lugar en el que me sienta feliz.
Me amo tal y como soy, sin defectos y con defectos.
Mi corazón guía cada paso que doy.
El equilibro es mi meta, y voy decidida hacia ella.
El futuro para mi es una puerta abierta a miles de aprendizajes y vivencias.
Hay algo en esta vida que tengo muy claro, y es que cuido a quien amo.
Llevo mi alegría allá a donde vaya porque soy siempre la misma.
Si me gusta el lugar donde estoy me quedaré para florecer.