Visitar la naturaleza y sentir que cuido de ella me llena de vida y alegría.
La naturaleza es la libertad que podemos ver, tocar y oler.
Ver como la naturaleza es tan perfecta me hace recordar que la vida solo se vive una vez y hay que aprovechar cada pestañear.
En la naturaleza vivo, en la ciudad sobrevivo.
Aprender de la naturaleza te hará crecer y sentirte mucho más libre.
Contemplar la naturaleza me hace querer cuidarla todo lo posible.
La naturaleza me da tanta paz, que cuando estoy en ella me transformo, y me convierto en una persona más calma y tranquila.
Cuando estoy en la naturaleza desconecto, y no me doy cuenta del paso del tiempo.
Somos una parte más de la naturaleza y si queremos sobrevivir en este planeta, debemos cuidar de ella.
Pasear contigo en la naturaleza y contemplar los paisajes más hermosos a tu lado es lo que más quiero ahora mismo.
La naturaleza nos enseña, pero nosotros no queremos aprender de ella.
De la naturaleza he aprendido lo importante que es la vida.
Un plan en la naturaleza para mi es siempre un sí.
Mis vacaciones siempre las paso en la naturaleza porque después vuelvo al trabajo con mucha más fuerza.
Mi mejor compañía siempre será la naturaleza, pues estar en contacto con ella me ayuda a conectarme conmigo.
Respirar este aire tan puro me hace recordar lo increíble que es la naturaleza.
Cuando te das cuenta de lo importante que es la naturaleza para tu vida, comienzas a vivir y actuar de otra manera.
Los días de lluvia son tan hermosos que sentarme para apreciar la naturaleza es mi pasatiempo favorito.
Soy de esas personas que pasan un día en la naturaleza y vuelven a casa con las pilas cargadas para una semana.
Nada se compara a la tranquilidad que me da pasear en la naturaleza.