Mi felicidad surgió apenas naciste y se mantiene constante cada vez que te escucho reír.
Querida esposa, si hay algo en lo que me empeño cada día, es en demostrarte que te amo con todo mi corazón.
Te perdí y todavía me pregunto porqué fue.
De las mejores decisiones de mi vida: darte el sí aquel día. ¡Te amo, mi esposa querida!
Tienes una forma tan sutil, y tan romántica de hacerme sentir la persona más amada.
Me dijeron te amo, pero no me lo demostraron.
Hay una parte de mi que nunca conseguirá olvidarse de ti.
Con tan solo verte me doy cuenta de que estaría junto a ti toda esta vida y las siguientes también.
Hay días en los que siento mucho tu ausencia, hoy es uno de esos.
Haré todo lo posible para que tengas la mejor vida, hija mía.
Hija, no hay nada que me haga sentir más orgulloso que ser tu papá.
Amorcito de mi vida, la persona más linda y con el corazón más hermoso, que sepas que pienso en ti cada hora del día, porque imaginándome a tu lado me siento feliz. ¡Te amo!
Pasamos toda la vida aprendiendo a amarnos a nosotros mismos.
La tristeza que ahora siento la usaré como motivación para olvidarte.
Solo cuando tuve que separarme de ti, me di cuenta de cuanto te amaba.
Quiero que todo lo que me rodee esté en equilibrio, por ello me cuido, a nivel mental, emocional y físico.
Las amistades no se eligen, están destinadas a ser desde el momento en que nacemos.
Siempre que me despierto sonrío al pensar que tengo el novio más maravilloso del mundo.
Lo mejor que hice en mi vida fue tenerte, hija.
La espera valió la pena porque llegaste tú, el mejor novio del mundo.