Ser feliz no significa tener una vida perfecta, sino saber reconocer la belleza y el valor de todas las imperfecciones.
La vida es una aventura que tenemos el privilegio de disfrutar.
Te agradezco, mi Dios, por todas las bendiciones que ya recibí e iré a recibir, ¡pues sé que nunca me abandonarás!
Confía en mí cuando te digo que ser niño es lo más divertido del mundo, así que sonríe y ríe hasta más no poder.
Amor, le agradezco al destino por unir nuestros caminos y poder tenerte en mi vida cada día. ¡Te amo!
La prosperidad es solo el resultado de tu gran esfuerzo y dedicación.
Cuando aprendemos a sonreírle a la vida, ¡nada ni nadie nos consigue robar la alegría de vivir!
Cuando estoy pasando por un mal momento, me recuerdo que es temporal para motivarme y continuar.
Mi novio lindo, hoy no he dejado de pensar en ti, y algo me dice que mañana será igual.
Palabras de amor, sentimientos verdaderos, admiración real, sabes que conmigo siempre vas a contar.
Demostrarte mi amor es mi propósito cada día, novio mío.
Mirar al horizonte e imaginarme que estoy contigo es mi deporte preferido.
Si estar feliz se demuestra al sonreír, espero que tú nunca dejes de hacerlo.
La vida es lo único que nos acompaña durante toda nuestra existencia.
Hay varias cosas que nunca debemos dejar de hacer: amar, reír a carcajadas y perdonar.
No te pongas triste, tú lo lograrás y sentirás un gran orgullo de ti mismo.
Para mí, las personas que me enseñan y me hacen reflexionar, son lo más valioso de esta vida.
Nunca subestimes de lo que soy capaz, pues no me conoces.
El camino de la vida puede traernos una aventura cada día.
Todos mis sueños son hermosos y por ellos lucho cada día.