El equilibro es mi meta, y voy decidida hacia ella.
Reflexionar sobre lo que vamos a decir antes de decirlo puede ahorrarle muchos disgustos a quien tenemos delante.
No tengas miedo de brillar, los que no te quieran mirar cerrarán los ojos.
Aleja de ti el miedo a ser como eres, ¡acéptate y disfrútate!
Si te equivocaste, levanta la cabeza y asume que tienes que hacerlo cada vez mejor.
¿Que tal si te tomas un tiempo para divertirte? Eso sí, luego vuelve y da lo mejor de ti.
Es momento de que te levantes y luches por aquello que hace brillar tus ojos.
Me quiero así como soy, y todo lo que hago es por mí y no por los otros.
Ámate lo suficiente como para poder amar a quienes te rodean.
Sé que merezco vivir con amor, respeto y alegría.
Mi corazón guía cada paso que doy.
Es preferible valorar lo que tenemos que esperar por lo que no sabemos.
Levántate con ganas de volar, aunque no tengas alas y de cumplir tus sueños, aunque no hayas comenzado.
Aunque ahora todo parezca muy complicado, en el futuro entenderás que todo vale la pena si lo ves desde la parte buena.
Mientras más alta sea la montaña, más grande será tu logro.
Si de competición se trata, no hay mejor rival que tú mismo.
Es mejor equivocarte y aprender a quedarte pensando que hubiese pasado si lo intentabas.
Si en tu mente todo es feliz, colorido y reluciente, nunca dejes de intentar que tu realidad se asemeje a eso que tanto te gusta.
Actúa como piensas y no traiciones tus principios.
Intenta acercarte cada vez más a la persona que quieres ser mañana.